Principales elementos del coche eléctrico

Los coches eléctricos están cada vez más presentes en nuestras carreteras y prueba de ello es la implantación en Europa donde la cuota de mercado entre eléctricos puros e híbridos enchufables roza ya el 28%. Con estos números debemos conocer un poco mejor los componentes principales de estas mecánicas, ¿sabes realmente de qué elementos hablamos y cómo funcionan? Te lo contamos.

Batería. Almacenan la energía que utilizará después el motor eléctrico. En su interior se generan reacciones electroquímicas reversibles de reducción y oxidación permitiendo el flujo de corriente. Existen muchos tipos y tecnologías diferentes con propiedades muy diversas a nivel de precio, peso, autonomía y durabilidad. Es un área en continuo desarrollo y sobre la que hay cientos de proyectos de investigación a nivel mundial de cara a mejorar sus especificaciones. Una batería se compone de módulos que a su vez están compuestos de celdas cuyas partes principales son: el cátodo o polo positivo, el ánodo o polo negativo y el electrolito, el elemento situado entre ambos. La reacción de carga o descarga consiste en un intercambio de electrones entre los dos polos para la transferencia de energía.

El voltaje o tensión de las baterías se mide en voltios, mientras que su capacidad de carga, es decir, la cantidad de electricidad que pueden almacenar y, posteriormente, suministrar, se mide en amperios por hora.

Inversor. El inversor de corriente de un coche eléctrico se encarga de transferir y modular la energía entre la batería y el motor eléctrico. La batería está conectada a un inversor que transforma su corriente continua en alterna para que funcione después el motor de corriente alterna. Hay que recordar que dicho recorrido es bidireccional, es decir, la energía eléctrica puede ir del motor a las baterías (se cargan durante la frenada regenerativa) y de las baterías al motor (utiliza la energía almacenada para mover el coche).

Motor. Existen varios tipos de motores eléctricos tanto de corriente continua como alterna, estos últimos mayoritariamente usados en los vehículos. Al igual que sucede con las baterías, sus diferentes variantes y propiedades les hacen más o menos convenientes para cada uso. Convierten la energía eléctrica proveniente de la batería en mecánica para llegar finalmente a las ruedas y convertirla en movimiento. Su funcionamiento reside en la circulación de electricidad permitiendo la creación de campos magnéticos que se oponen entre sí generando con ello fuerzas contrarias y un movimiento relativo entre sus partes. En comparación con un motor de combustión tienen grandes ventajas: son pequeños, ligeros, enormemente eficientes y silenciosos. Sus elementos más básicos son:

-estátor: es la parte fija de la máquina rotativa y uno de los dos elementos principales para la conversión electromagnética, ya que se encarga de crear el campo magnético.

-rotor: es la parte móvil del motor, actúa como eje y rota sobre sí mismo convirtiendo la energía eléctrica en energía cinética.

-carcasa: tiene como función principal proteger y cubrir las partes principales del motor eléctrico, entre ellas, el estátor y el rotor.

Finalmente, nombrar la importancia del convertidor que junto con la unidad de carga transforman la corriente alterna de la red eléctrica en continua para producir la carga de la batería y de los diversos transformadores para adaptar voltajes a sus diferentes usos en el vehículo. Una de las funciones más importantes de estos últimos es la carga de la batería auxiliar de 12V por la de tracción o potencia (la utilizada para mover el vehículo), normalmente de entre 400 y 800V.

Si quieres conocer más sobre las baterías, aquí puedes leer nuestro artículo sobre la Vida útil de las baterías.